

Lrancmasonería es la fraternidad mundial más antigua y amplia la cual está dedicada a la hermandad humana bajo la concepción de un ser supremo. La francmasonería está abierta a todos hombres mayores de edad de cualquier raza, religión, nacionalidad o status social siempre y cuando sea un hombre libre, de buenas costumbres y crea en un ser supremo. Su sistema de ética y sabiduría están basadas en la creencia de que cada hombre tiene la responsabilidad de mejorar su esencia sin dejar de lado la devoción a su familia, fe, país y fraternidad.
La francmasonería, conocida como masonería, mejora, realza y consolida el carácter personal de cada miembro por medio de caridad, educación y liderazgo basados en los tres antiguos principios de la masoneria: libertad, igualdad y fraternidad.
Desde los primeros días de nuestra orden, la caridad ha sido la actividad más notable y sobre todo más discreta de la masonería. En un pasado, los masones operativos mantenían cofres de caridad los cuales eran donados a los huérfanos y a las personas en mayor sufrimiento. Hoy en día, los masones están dedicados a mantener esta tradición, practicando solidaridad para los niños más desafortunados, los enfermos y los ancianos.
Historia
Nuestras tradiciones les siguen los rastros directamente a los masones operativos. Los cuales fueron hombres de destacados carácter moral y de magnos ideales, quienes construyeron las catedrales, palacios y castillos de la Edad Media. Las habilidades y genio arquitectónico de estos albañiles y su compromiso de llevar un alto sentido moral y ético fueron aplaudidos universalmente, y al contrario de muchas otras personas, los masones operativos fueron permitidos de viajar libremente de país en país, para adquirir sabiduría y experiencia. Consiguientemente, durante este periodo, la palabra “libre” fue prefijo en la palabra masón, resultando la palabra “Franc” que en francés quiere decir “libre”.
En el siglo XVII, varias agrupaciones de masones, llamados los masones operativos, empezaron a admitir en su membrecía la entrada de personas ajenas a la profesión, los hombres aceptados debían de ser hombres libres y de buenas costumbres y una vez admitidos en la orden fueron llamados los masones especulativos o aceptados masones.
En 1717, cuatro logias, las cuales empezaron a reunirse regularmente en London, se unieron para formar la primera Gran Logia de Inglaterra bajo la dirección de un Gran Maestro. Desde esa primera Gran Logia, la francmasonería se ha esparcido por todo el mundo. Hoy en día, hay aproximadamente 150 Gran Logias regulares con un total de cuatro millones de masones alrededor del mundo.